El proyecto, atribuido a Josep Puig i Cadafalch, fue un encargo de la familia Godó, magnates de la industria editorial, y recibió originariamente el nombre de Villa Gloria. La torre albergó los veraneos y acontecimientos sociales de la familia. Años después, durante los conflictos nacionales e internacionales, se utilizó como sede para el control de la región y parece que cobijó al Mariscal Tito, después de su campaña en Galitzia. En la segunda mitad del siglo XX, perteneció a la familia Capella hasta que en el 2004 fue adquirida por sus actuales propietarios, quienes le han devuelto su antiguo esplendor, utilizando métodos tradicionales y materiales originales.